Un cuento de dos hermanas: cuando el terror no grita, susurra

Gran aporte del cine coreano al género de terror psicológico. Y no me vengas con “cine chino no veo”, porque bien que cuando vas al supermercado te quedás escuchando qué dice el dueño cuando se pone a hablar con la madre en chino, a ver si te está sacando el cuero porque compraste el queso de máquina más barato que había.

Primero, que Un cuento de dos hermanas no es china, es coreana. Segundo, hace años que se inventaron los subtítulos, así que, por suerte, vas a entender lo que dicen. Y tercero, está bueno salir de Hollywood de vez en cuando, porque te vas a encontrar con un cine totalmente diferente. ¿Tan diferente? Que es creativo, real y artístico.

El terror psicológico no necesita adolescentes idiotas que toman malas decisiones. Ni muchachas en bikini o sin bikini. No necesita de una familia que vive un hecho “estresante” en la ciudad y se va a vivir a una casa en el bosque donde no hay señal de celular ni cortinas.

El terror psicológico no lo sentís en la piel. No hay vísceras ni litros de sangre. Lo sentís en tu interior, en tu cabeza, en tus recuerdos. No recurre a monstruos o payasos con dientes afilados. Le alcanza con una familia normal por fuera, rota por dentro. Una familia que puede lucir como la tuya. Y eso sí da miedo.

Esta película usa una casa, sí, pero la casa en sí no tiene nada. Y creo que ese es el mayor mérito del director: no mostrar, sino sugerir. Entonces vos generás con tu imaginación el horror que quieras ver. Nada se mueve solo. Lo movés vos.

Como pasa muchas veces en una historia familiar, debajo del terror hay un drama bastante más doloroso. La película habla de culpa, duelo, recuerdos y una familia que no supo procesar lo que le pasó. El terror funciona casi como la forma que encuentra la película para contar todo eso. No es tan complicado.

Ahora, no la mires mientras mandás mensajitos. No mires la película mientras planchás o mientras estás cocinando. Este film te da una gran historia, un gran entretenimiento. ¿Qué te pide a cambio? Tu atención. Qué difícil eso en épocas en las que la gente te lleva por delante porque camina por la calle con el celular en la mano, mirando videos de gatitos en Instagram.

Como pasa muchas veces en las historias familiares y de terror, ¿qué hay? ¿Qué no puede faltar? ¡Una madrastra! ¡Sí! Ellas no pueden faltar. No importa si son buenas, santas o perras. Es un personaje que ves en una película y lo odiás inmediatamente. Como los nazis.

En esta película hay una madrastra y es un personaje con un montón de capas, y con una actuación excelente. Mirada fija, sin pestañear, sonrisa que no refleja alegría y la carga que tiene por su título. Sí, ¡madrastra! Fea, mala y con olor a caca.

Otra cosa que me gustó de la película es que tiene pocos personajes. Y eso, en un film asiático, está bueno para poder seguirlos y entender mejor qué está pasando. Hay películas de suspenso asiáticas con veinte personajes y llega un momento en que me pierdo y no puedo seguir la trama. No se enojen. A ustedes les pasará lo mismo cuando ven cine argentino.

Es una película de ritmo lento, así que si querés algo rapidito, mirá redes sociales. Acá la historia se cocina a fuego lento. Y al final no se quema.

La historia es como un rompecabezas y el final es la imagen del rompecabezas armado. Por eso decía antes que necesitás atención. El final es tan bueno que hay foros donde todavía hoy se habla del tema. Y eso que es un film del 2003.

Están los que te van a decir: “Esto no da miedo”. Puede ser. Igual, siempre hay machitos en los foros que demuestran su valentía con ese comentario. Desde el anonimato. Eso sí es una contradicción.

Igualmente, el tema del miedo es muy particular. El miedo, el terror, el horror en el cine se alimentan de tus propios miedos. Y en cada uno eso puede pegar diferente. Hay gente que tiene miedo de ver Alien. Para mí es un bicho que con Raid lo matás. En cambio, cuando el terror viene de las personas comunes, eso me hace temblar más.

Además de terror, vas a encontrar un drama también en la historia. Así que te llevás dos géneros al precio de uno. ¿Qué más querés?

No es una película de terror que usa una historia triste como excusa; es una historia triste que encontró en el terror la mejor manera de ser contada.

poster de terror

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