Agosto Juntarse es el primer insulto
DE QUE VA
Toda la familia Weston se reune después de una tragedia que obliga a las tres hijas a volver a la casa donde crecieron, en pleno Oklahoma. El reencuentro con su madre, Violet, no tarda en convertirse en una especie de campo de batalla familiar: viejos rencores, secretos y reproches empiezan a salir a la superficie.
Entre discusiones bastante brutales y momentos de humor incómodo, cada personaje va mostrando que detrás de sus problemas actuales hay un pasado bastante más complicado. Es una película para quienes disfrutan de dramas familiares donde nadie se guarda demasiado y la sobremesa puede terminar con lanzamiento de comida y chorros de soda tambien.
Datos Rapidos Pum!
LO QUE TE DEJA
Agosto habla de cómo una familia puede quererse muchísimo y, al mismo tiempo, hacerse daño de maneras bastante profundas. Lo interesante es que casi nadie es completamente víctima ni completamente culpable: todos cargan con algo y todos tienen sus propias heridas.
La película genera una tensión constante, pero también tiene un humor negro que evita que todo se vuelva insoportablemente pesado. Me hizo pensar en esas familias donde ciertas cosas nunca se hablan hasta que un día explotan todas juntas. Lo que si queda claro es que nadie se va del todo de la casa donde crecio.
conexión Cine Universo
Una película nunca está sola. Cine Universo la conecta con otras por lo que transmite, por lo que provoca y por el momento en que tenés ganas de verla. Quizás entre ellas encuentres tu próxima película.
Cierre
Agosto también me hizo pensar en por qué funcionan tan bien las historias sobre familias. No hace falta una gran aventura ni un mundo fantástico: alcanza con juntar a varias personas que se conocen demasiado y dejar que hablen. Y acá hablan, vaya si hablan.
Lo mejor es que el conflicto no depende de villanos, sino de personas comunes que llevan años acumulando cosas que nunca supieron cómo decir. Quizás por eso resulta tan incómoda y, a la vez, tan cercana. Después de verla, uno puede terminar agradeciendo discretamente no experimentar ese tipo de mesas en sus Domingos. Pastas de tres y en paz.




