El sentido de la fiesta: el caos que nadie ve desde la pista

Detrás de cada fiesta perfecta hay alguien sosteniendo el desastre con las manos, y esa persona nunca sale en la foto ni recibe un brindis por eso.

Detrás de cada fiesta perfecta hay alguien sosteniendo el desastre con las manos, y esa persona nunca sale en la foto ni recibe un brindis por eso.

En 1980 el humor no pedía disculpas: parodiaba todo sin miedo a ofender. Hoy el chiste llega filtrado, temeroso, casi disculpándose antes de decirse.